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| Foto: Raul Antoine |
Escribe Guzmán Ramos Los parodistas Zíngaros realizaron una excelente Segunda Rueda, con dos obras distintas en cuanto a su enfoque, que alcanzaron uno de los picos de humor más grandes del concurso, así como un emocionante y memorable final, en el cierre de la parodia “Carlos Páez Vilaró”.
Leonardo Preziosi compuso un excelente libreto, en el que diseñó escenas largas en la parodia “Lazarillo de Tormes”, para dar libertad al actor Walter “Cucuzú” Brilka de salir en busca de la risa. En este punto, los parodistas pusieron en escena enormidad de situaciones a través de guión o humor visual, en las que las intervenciones de Brilka fueron fulminantes.
El planteo cómico, además de ser una herramienta que puede pesar a su favor en una parejísima eventual definición, candidatea a la parodia como la mejor de la temporada, en el mayor duelo de parodias de los últimos años: enfrentarán a “Solé”, de Nazarenos.
La segunda obra se mostró impecablemente ejecutada, con Ariel “Pinocho” Sosa en una magnífica actuación protagónica, logrando a través de gestos, fisonomía y voz, ser muy creíble a la hora de actuar el personaje de Páez Vilaró.
Preziosi ideó aquí escenas más cortas, con el fin de repasar certeramente elementos biográficos del artista, que combinaron muy logrados pasajes jocosos, pero que se centraron en una justa emotividad en el final, en el que el personaje va en busca de su hijo accidentado en los Andes en 1972.
Una vez más, con Páez Vilaró presente, el público aplaudió de pie el abrazo final, que parte de una emotividad que parte de un texto muy sutil una vez más.
Las expectativas de Zíngaros están intactas de cara a la definición de una categoría pareja, en la que los parodistas gitanos le dan un toque de espectacularidad a cada una de sus presentaciones, que se presentan como un fuego en la platea, y que tienen en la composición y diseño estético un pilar fundamental: elección de temas y personajes fuertes y despertadores de ideas positivas en el público, excelentes interpretaciones, alta calidad de libretos, y variedad de emociones y sensibilidades, que construyen cada espectáculo en un evento de comunicación de alta temperatura, y que en este año ingresa sensorialmente por la piel, la mente y el corazón. Espectáculo       ECOS DE CAMION - La murga Ecos de Camión ajustó detalles interpretativos, y logró mostrar un espectáculo aceptable, en el que se destacaron coro e intérpretes, dentro de un libreto que no siempre ofreció los mejores recursos. Ecos de Camión nació al Carnaval con un espectáculo producido, que pese a su no clasificación, está llamado a ser un título que anime futuros carnavales. |