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Escribe Guzmán Ramos (desde la redacción de últimas noticias)
El humorismo en Carnaval, que siempre tuvo nombre y apellido de grandes cómicos o elencos, fue adoptando poco a poco el tono jocoso impuesto por Carlos Barceló de la mano de “Los Gauchos Patones”, personajes fantasiosos pero de gran llegada con el público, que festejó 7 de sus últimos 8 certámenes oficiales.
Con un estilo descontracturado, y escondidos detrás de una sana ingenuidad, los “Jilgueros de Cerro Ñato” desnudan año a año diferentes temas instalados en el imaginario de la gente “aprovechando cada escena para reflexionar, opinar o marcar puntos de vista de las cosas que nos pasan”, según comenta Barceló.
“Entendemos que el humor es una forma más de comunicación”, agrega el creador de los personajes fantasiosos, tras advertir que “no nos basta hacer reir porque sí, o quedarnos con la cosquilla solamente, sino que aprovechamos para burlarnos de las cosas intentando dejar algo más a la platea”, puntualiza el artista, quien además es creador de la puesta en escena y parte del vestuario.
El denominador común de los espectáculos de Sociedad Anónima siempre es el abordaje de situaciones cotidianas, y el 2009 no será la excepción: de hecho el disparador del espectáculo tendrá origen en un grupo de bomberos que satirizarán acerca de las condiciones en las que trabajaban hasta no hace mucho tiempo en San José. “Hasta hace poco el camión no tenía arranque y había que empujarlo a contraflecha en la bajada, previo corte de tránsito y chiflido del sargento”, comenta Barceló, quien ha utilizado el recurso de la ironía en su máxima expresión para burlarse de la extravagancia de las cosas cotidianas, en este caso, una emergencia.
La historia de Sociedad Anónima recuerda también un sinfín de situaciones en las que, además de divertirse, el público encuentra una forma de venganza: un policía de caminera enredado con los gauchos en medio de la ruta, la cola de las pasividades, o críticas más agudas hacia productos televisivos que degradan el intelecto de la gente. O por qué no historias más sencillas, como la entrega de los “Oscar”, a las que claro está, los “Jilgueros” fueron candidatos.
ARTIGAS EN “CERRO ÑATO” – “Juan es un tipo al que se le esta terminando el tiempo y se pasa el día tratando de ganarle hasta que finalmente lo pierde”, comenta Barceló respecto del argumento del espectáculo que hablará “de la rutina en la que estamos insertos y que nos lleva a alejarnos de los seres queridos”, puntualiza. . “Las situaciones estarán planteadas desde la ironía de las cosas que nos molestan y queremos cambiar, pero que muchas veces no sabemos cómo”, define el creativo. “Aparecerá en el espectáculo un cuadro llamado ´Yo primero´ en el que habrá personajes con pancartas, exacerbando el individualismo de la gente. Ese cuadro dará lugar a la escena ´Pensar en plural´ donde se rescatará al personaje de Artigas por ser el gran hacedor de nuestra historia, a través de sus acciones y palabras”. Hacia ese lugar se dirigirán los “Jilgueros”, en busca de aventura, más precisamente a 1824, tiempo donde el prócer se refugia clandestino en “Cerro Ñato”,
ARTE: “El tiempo de Juan”. Dirección responsable y puesta en escena Carlos Barceló. Autores Barceló y Martín Prado, con arreglos corales y orquestales de Jorge Danseaux, coreografías de Sabrina Rizzi, maquillaje de Juan Carlos Barreto, escenografía de Barreto, Barceló Martín Prado Ruben García, vestuario de Ana M. Perdomo, Juan Leiva y Cristina Arriola, accesorios de Claudio Reboiras. Elenco: Barceló, Martín Prado, Pablo García, Darío Torres, Pablo Valente, José Luis Rodríguez, Roberto Prado, Mauro Puig, Álvaro Dianessi, Carlos Lobo, Martín Rodríguez, Noelia Forneiro, Ruben García, Diego García, Marcos Rodríguez, Dardo Barceló, Diego Camy.
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